Mucha gente dice “tengo ciática” sin estar segura de qué estructura está afectada: columna lumbar, sacroilíaca, piriforme u otros puntos del recorrido del nervio. Si el tratamiento no apunta al origen real, el dolor puede volverse crónico y afectar ánimo y movilidad.
Qué es el nervio ciático y cómo “se siente” cuando sufre
El nervio ciático es grande (se menciona un grosor comparable al dedo meñique), nace en la zona lumbosacra (la “bisagra” entre columna y pelvis) y recorre la pierna por la región posterior.
Al ser un nervio, puede dar sensaciones típicas:
- Ardor, calor/frío, “electricidad”
- Parestesias (hormigueo, adormecimiento)
- Sensación rara en la planta del pie (“como arena o cartón” dentro del calzado)
- En casos más marcados: debilidad, menos reflejos o “arrastrar” la pierna
Si se deja pasar una lesión/compresión del nervio, puede cronificarse. En el relato se usa la analogía de “cable eléctrico”: si el problema progresa, puede volverse más difícil de revertir.
Este contenido es informativo y se presenta para propósitos educativos.
Dos escenarios principales: columna vs pelvis
El texto diferencia dos orígenes frecuentes que cambian radicalmente el tratamiento:
1) Lumbociatalgia (origen en columna)
Si la compresión nace en la zona lumbosacra (se menciona L4–L5–S1), suele haber dolor lumbar y un recorrido típico hacia: glúteo → parte posterior del muslo → pantorrilla (a menudo más externa) → pie (incluso hallux).
2) “Falsa ciática” (piriforme / bloqueo pélvico)
El piriforme (músculo bajo el glúteo) está en contacto estrecho con el ciático. Con un bloqueo pélvico o espasmo del piriforme, el nervio puede irritarse. Se llama “falsa” por costumbre, pero en el texto se aclara: de falso no tiene nada (es ciatalgia real).
- Columna: suele molestar más estando de pie o caminando.
- Pelvis/piriforme: suele molestar más sentado; dolor en glúteo y pierna, obliga a cambiar de lado o levantarse.
Pruebas simples en casa (orientativas) usando la cama
El texto propone pruebas que un terapeuta haría en camilla, pero que puedes replicar en cama/colchón para ubicar “dónde se enciende” el dolor.
Prueba A: elevación de pierna recta (boca arriba)
- Acostado boca arriba, espalda apoyada.
- Eleva la pierna dolorosa recta hacia arriba.
- Al pasar ~30–40°, observa: ¿dónde aparece el tirón/dolor?
En el relato, si el problema viene de columna lumbosacra, el tirón se percibe más “arriba” (zona lumbar baja), como una limitación protectora.
Prueba B: estiramiento del piriforme (de costado)
- Ponte de costado.
- Baja la rodilla y eleva el pie generando rotación interna de cadera (posición de estiramiento del piriforme).
- Si el piriforme irrita el ciático, el dolor se “enciende” en el glúteo.
Estas pruebas no sustituyen diagnóstico profesional; sirven como orientación inicial según el contenido del video.
Tratar solo el síntoma (acomodar el pie o agrandar el zapato) es paliativo. La idea es “sacar la piedra”: ir a la base del problema para que no se cronifique.
Estrategia diaria: movilidad, elongación y hábitos (según el video)
1) Sedentarismo: quedarse quieto no es opción
El texto es directo: el sedentarismo empeora el dolor o aumenta predisposición. Si estás muchas horas sentado, necesitas romper ciclos con movimiento.
2) Noche: preparar un “sueño reparador”
- Ejercicios de relajación antes de dormir.
- Cena muy liviana o incluso no cenar (en el relato se sugiere como estrategia para “reparar tejidos”).
- Evitar harinas/basura que “intoxican” (según el texto).
3) Mañana: movilidad antes de levantarte
El texto recomienda evitar elongación fuerte al despertar (podría irritar más). En su lugar:
- Movimientos suaves de piernas hacia un lado y otro.
- Rotación lenta del torso.
- Trabajo de propiocepción: sentir posiciones articulares con movimientos progresivos.
Objetivo: salir de la cama con el cuerpo “encendido”, para que acciones básicas (lavarte la cara, cepillarte) no se vuelvan una misión imposible.
4) Elongación: mejor del mediodía a la tarde
Entre mediodía y ~18:00 (cuando ya estás en movimiento) se propone hacer elongaciones más profundas:
- Cadena posterior y anterior (incluido “tocar punta de pies” en fases, sin brusquedad).
- Rodilla al pecho o al hombro contrario (piriforme/cadera).
- Tobillo/talón hacia la ingle (cadena lateral).
- Extensión para elongar abdominales (con control).
5) No estires solo “el lado que duele”
El texto insiste en elongar ambos lados para evitar desbalance y pérdida de sincronismo corporal.
Un punto no obvio: abdomen y digestión también influyen
Se menciona que acortamientos de la cadena anterior (abdominales), cicatrices (cesárea, apendicectomía) y trastornos digestivos (colon irritable, constipación/diarrea) pueden irradiar hacia posterior y afectar el cuadro.
Resumen operativo
- Primero identifica: ¿columna (lumbosacra) o piriforme/pelvis?
- Usa pruebas orientativas en cama: pierna recta (columna) vs estiramiento piriforme (glúteo).
- Muévete: sedentarismo agrava.
- Mañana: movilidad suave antes de levantarte.
- Mediodía–tarde: elongación más profunda y bilateral.
- Noche: relajación y sueño reparador.
Este contenido es informativo y se presenta para propósitos educativos.